Ya han unos días desde el pasado domingo en el que de la forma mas cruel posible se consumaba el descenso del CCE Sant Lluís de Kike Berlinghieri, lo transcribí en la crónica publicada en nuestra web, las chicas realizaron un gran partido, con un esfuerzo encomiable, demostrando, a pesar de todas las vicisitudes vividas, una fortaleza mental fuera de toda duda, al sobreponerse a un mal inicio de partido.

Ciñéndonos al último y fatídico partido al equipo le faltó suerte, esa que tampoco ha tenido durante muchas fases de la temporada, en una conversación de apenas unos segundos, Marta Gayá, integrante de la plantilla, me decía textualmente en el mismo avión de vuelta, “hoy lo has podido ver tú, es lo que nos ha pasado en varios partidos”, y es que un gol en el último minuto condenó a las azules al descenso, pero ya se han vivido situaciones parecidas durante la temporada, ante el mismo Fontsanta en Ses Canaletes o en la visita al Casablanca.

Pero sería tener poca perspectiva decir que el equipo descendió en Barcelona el pasado domingo, si, matemáticamente así fue, pero el descenso se gestó mucho antes, cuando un equipo es capaz de solo conseguir 4 puntos en toda la segunda vuelta se hace difícil conseguir el objetivo.

¿Causas del descenso?, un cúmulo de circunstancias, empezando, probablemente, en la misma pretemporada, no lo diré solo yo, son varias las voces que me han hecho llegar el mismo pensamiento, al equipo, en muchas ocasiones, especialmente en la primera mitad del curso, los partidos se les han hecho muy largos, el nivel físico, por distintas circunstancias no era óptimo, las causas desde fuera las desconozco y en una liga tan exigente como ésta es fundamental.

En ello ha podido influir también las lesiones y abandonos, el equipo se ha visto mermado en muchas ocasiones por ausencias que han cargado las piernas del resto de jugadoras, esto, junto al goteo de derrotas han mermado las posibilidades del Sant Lluís en su primera incursión en esta Liga.

Si, es cierto, la derrota en Pardinyes, el colista que no conocía la derrota, también fue decisiva, un triunfo en Lleida habría permitido al equipo afrontar la última jornada con la opción de empatar para salvarse, pero es que el equipo fue capaz de plantar cara a equipos de la parte alta, pero no ha sabido sacar puntos ante equipos de su liga, Fontsanta, Casablanca, Zaragoza,…

La mala suerte de la que hablábamos antes también ha influido, evidentemente, pero este es un factor que va asociado a la dinámica que lleva el equipo, ya se sabe, a perro flaco todo son pulgas y al equipo le han salido pulgas de por todos los lados.

Lo que queda fuera de toda duda es el esfuerzo y entrega del equipo por una camiseta y en Sant Lluís debemos estar orgullosos de todo ello, ese esfuerzo y lucha quedaron patentes de nuevo en el último partido, a pesar del doloroso golpe del último minuto.

Pese a todas las circunstancias que han rodeado al equipo, éste llegó vivo hasta el final, hasta la última jornada y en el minuto 89 estaba salvado, mostrando un nivel en ningún caso inferior a su rival, pero ya sabemos como acabó, estas cosas pueden pasar, ya lo dice la célebre frase futbolística: Futbol es Futbol.

Toca aprender de los errores que, sin duda, se han cometido en todos los niveles del club, pero por encima de todo hay que rearmarse, formar un buen equipo en la próxima aventura en la Liga Autonómica e intentar volver cuanto antes a esta liga.

P.D.: Eché de menos durante la semana anterior al partido un llamamiento desde las redes sociales del club a los lluïssers y menorquines afincados en Barcelona, fuimos 20 pero podríamos haber sido muchos mas los que arropáramos a unas jugadoras que se dejaron la piel sobre el césped del Fontsanta.

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *